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El 23 de marzo de 2025, se cumplieron 100 años del nacimiento de Rafael Squirru, una ocasión para recordar, homenajear y reflexionar sobre este hombre multifacético, clave para el arte y la cultura. 

Notas periodísticas 

Centenario de Rafael Squirru, un intelectual multifacético, por Eloisa Squirru, diario La Nación, 23 de marzo de 2025

Centenario de Rafael Squirru, una figura clave de la cultura argentina, por María Paula Zacharías, diario La Nación, 23 de marzo de 2025

Homenaje a Rafael Squirru, en el centenario de su nacimiento, MDZ, 5 de octubre de 2025

Homenaje a Rafael Squirru en el centenario de su nacimiento

Martes 30 de septiembre, 18.00 horas - CARI, Uruguay 1037, 1° Piso, Buenos Aires

Organizado por el Comité de Cultura del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) 

 

La sala, preparada para oradores y público, daba la

bienvenida con varios cuadros de maestros argentinos:

Fernández Muro con su bandera argentina al fondo,

Miguelángel Vidal y Mario Agatiello a la derecha,

Eduardo Mac Entyre y Carlos Salatino a la izquierda.

El homenajeado nos saluda a través de sus retratos

colocados en atriles y mesas para la ocasión, su fuerte

personalidad captada por el pincel, la carbonilla, la

cámara fotográfica y, más allá del medio, por el amor de

Antonio Berni, Federico Martino, Alejandro Bernaldo de

Quirós, Gabriela López Herrero, Leopoldo Presas y

Rómulo Aguerre.

Han pasado cien años desde aquel 1925 en que Rafael Squirru se abrió paso hacia este mundo.

Subrayar su trayectoria y su influencia en el mundo de la cultura sería largo y, osaríamos decir, superfluo: ya hay

amplio testimonio de ello en publicaciones (libros de su autoría, biografías de otros), archivos (UNTREF) y en la

web (www.rafaelsquirru.com, Wikipedia en varios idiomas, etc.). Los que el martes pasado fuimos al CARI, donde Rafael dirigió el Comité de Cultura y regaló sus "Diálogos con artistas" durante veinte años, buscábamos lo imposible: reunirnos con él una vez más a través de quienes lo conocieron y lo apreciaron. Queríamos un Rafael vivo.

Y el milagro se produjo. Sentados los amigos, los artistas y los curiosos, escuchadas las cálidas palabras de apertura pronunciadas por la organizadora del evento Ana María Ramírez y el Presidente Francisco de Santibañes, comenzó uno por uno de los presentes a contar, a recordar, a dar testimonio de ese ser humano tan especial. El resultado fue sorprendente, pues lo que podría haber sido una litanía de nostálgica solemnidad se fue revelando un abanico de alegría, emoción y sentido del humor.

Las anécdotas de muchos, efectivamente, pusieron en evidencia los aspectos más curiosos de Rafael: su mordaz ironía, sus ocurrencias, sus excentricidades. Enrique Batemarco, alumno del joven profesor de literatura en el Colegio de El Salvador desde 1951 hasta 1960, describió las clases de Rafael como excepcionalmente interesantes, aunque "guai de nosotros si llegaba con la frente fruncida: quería decir que el día anterior había perdido River..." La abogada Graciela Molinelli recordó los almuerzos frecuentes de amigos y artistas en la confitería 1234 de la calle Santa Fe: cada comensal pedía su plato preferido hasta que el mozo, agobiado, anotando frenéticamente la variedad de los pedidos, respiraba sonriente ante el grito de Rafael: "Olvídese: ravioles para todos!" Otro recordó su encuentro con el poeta crítico en el cual se tocó el tema de la religión - el artista confesó que no creía en Dios; Rafael sonrió: "No te preocupes: lo importante es que Dios crea en vos..." Y así, uno tras otro, los oradores (Carlos Pinasco, Alberto Robredo, Graciela Ieger, Fernando O'Connor, Álvaro Gutiérrez Zaldívar, Juan Eduardo Fleming y tantos otros que se iban sumando espontáneamente), compartían con los presentes sus vivencias particulares, sus sensaciones al conocerlo, su agradecimiento hacia ese Rafael que los había apoyado, enderezado, retado, inspirado, estimulado. Surgía el espíritu de Rafael entre nosotros casi en forma tangible.

Se cerró el acto con la lectura de una carta enviada para el evento por el poeta y filósofo Fernando Demaría, amigo entrañable e interlocutor intelectual de Rafael hasta su muerte en 2016. La leyó su hija Eloisa, enérgica y expresiva, aunque no por ello escondiendo su emoción. Mientras leía ese testimonio del amigo de 97 años, se percibía la atención del público hipnotizado por la magia de esas palabras que coronaban otro valor universal encarnado en Rafael: el de la amistad. Siguió el aplauso final de todos los presentes para los participantes y para quien, seguramente, nos seguía, agradecido, desde lo alto.

Programa
 

Palabras de apertura

Francisco de Santibañes  – Presidente del CARI 

Palabras introductorias

Ana María Ramírez  – Directora del Comité de Cultura 

Comentarios y anécdotas sobre la figura de Rafael Squirru

Jacques Martínez  – Fundador de la Galería de Arte Jacques Martínez

Fernando O'Connor  – Artista plástico 

Carlos María Pinasco  – Galerista y amigo 

Daniel Pérez  – Pintor, crítico y amigo 

Graciela Ieger  – Pintora y amiga 

Enrique Pedro Batemarco  – Alumno del Colegio de El Salvador 

Graciela Molinelli  – Abogada y amiga 

Palabras de cierre

Eloísa Squirru  – Hija de Rafael Squirru 

@  Eloisa Squirru, 2017

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